30 dic. 2005

Ser Lázaro

Yo mataría por vos.
Me arrancaría las venas
para dárselas a los perros.

Y resucitaría.

Soy capaz de masticar mi carne
de romper con todos
los paradigmas.
De volverme un loco.
Un loco de la vida.
Un ser que arde.

Pero siempre quedo en el simposio.
Donde no llegan los solsticios.
Donde baila el equinoccio sobre mil
esferas azules que me cubren y me asfixian.

Entonces lloro.
y mis lágrimas no llegan a ninguna parte.

Entonces odio.
Y mi furia se traba en circunloquios.

Renazco. Mi apellido me obliga una y otra vez.
Mi cuerpo ruge. Y en ese llanto me descubro León.
Y ahí soy capaz de cenar las vísceras de quien ve

y no escucha.

3 comentarios:

Matias dijo...

está bueno, pero lei otros tuyos que me gustan mucho más. Te encargo el de Mi Yan Kipur, o algo así. Ese estaba re bien. Este me gusta... es muy real. muy carne.
Me gusta lo de los solsticios y los equinoccios.

Matias Bandini dijo...

che soy medio pelotudo... 10 meses después no puedo sostener lo q dije?

buenisimo este poema..

che, por q no me hacés acordar q tenés un blog? cada tanto me olvido de esas cosas yo

Anónimo dijo...

Esta poesía me exita!