21 jun. 2010

Retrato en mi bloc de notas transparente

mientras escucho a Pedro Aznar.

Tu rostro que me mira llorando desde una foto en mi escritorio. Reclamando un grito en la decadencia de la literatura.

Esta es la forma en qué es.

Un manual cualquiera te puede explicar que entre tanta oferta, producir ese bien o servicio es totalmente al pedo.


Y acá estoy yo. Tirándole letras a un monitor. Pergeñando ideas desde el azar manejado por quién sabe qué. Transformándola en pulsos eléctricos. Llenándome de imágenes en óleos que jamás existirán. Recordando tu rostro para siempre en mi fugacidad. Acá están mis neuronas estúpidas haciendo sinapsis en cada palabra.

Y mis dedos reciben los deseos.

"Can't go livin' without you, girl". Dice Toto.

Y Denis Brown no existe ni va a las montañas con las cabras.

Y todo es Caos

Y para transmitir lo que en mí fueron tensiones y voltajes e impedancias cagándose a trompadas. Tomo mis músculos, los hago mío. Siento a mis pensamientos paridos al mundo real. Y Los hago maquina. Pulso. Tensión. Amperio. Ohm. Y así en el sonido del universo, todo el universo, vuelco mis ideas en un bloc de notas translucido. Mientras ella aún me mira, inmóvil. Y sus lágrimas nunca llegan a ningún lugar. Nunca caen. Y todo en este mundo me recuerda su rostro.

Y la extraño. Y solo son transistores eligiendo una puerta, una no-tensión. Y lo escupen en binarios. Y un ensamblador lo modela en hexadecimal. Y ella me mira. Mientras toda esa locura se cuela entre controladores abriéndose batalla para tomar por asalto mi entorno gráfico. Un domingo cualquiera. Una mujer llorándome. Atravesada en mis ojos. La transforman en tensión. Y se electrifica. Y ella llega. Qué estaba en la nada, a la nada. Y ahí me doy cuenta, Maquiavelo fue un forro.


Lo único importante es el medio que me une a vos.

Estar todo el tiempo llegándote.

Bit tras bit. Tensión tras tensión.

Colapso de nubes negras contra el calor de un huracán perdido.

Fuego de San Telmo en el mástil de este barco náufrago en la nueva edad oscura de la información.


Escupe a la contradicción de la no literatura

Escribe para mí.


4 comentarios:

Matias B. dijo...

Los trenes se detienen aqui

Anónimo dijo...

No podés ser tan flashero :(

Me quedo especialmente con esto:

"el mástil de este barco náufrago en la nueva edad oscura de la información."

Geno :D

Teodoro Duarte dijo...

Catarsis literaria amigo mío, catarsis literaria. El día va a llegar cuando los trenes paren donde tenga que parar y las palabras pesen para todos lo mismo.
Cada vez más adentro de vos mismo, vas a lograr idear el juego de querer entrar en tu fortaleza de piel y órganos comprimidos.

Caro Pé dijo...

Mientras ella aún me mira...